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miércoles, 4 de enero de 2012

SI VAS A IR A SAN FRANCISCO... (PARTE 2)

Volvemos a irnos a la costa oeste, donde quedó colgada la anterior entrada, a medio camino cruzando el Golden Gate.

En este momento el Pacífico se nos muestra en todo su esplendor al otro lado de los cables de 0,92m de diámetro (si, si, como una paella para 120 tíos). Como pasemos a la hora adecuada, nos regalará una puesta de sol épica.

Si echamos un ojo rápido a los números (frikismo inside), y nos hacemos a la idea de que lo terminaron hace 75 años (http://goldengatebridge75.org/about/), igual nos tenemos que quitar el sombrero texano: salva 1,28 Km entre los pilares, que se elevan 260 m sobre el nivel del mar (más que casi todos los rascacielos europeos actuales). Los cables principales miden 2,33 Km, imaginad a esta peña en 1935 tirando cables de 11000 toneladas cada uno a kilómetro y pico.

Oye Wilfredston, si me tiro desde aquí crees que me saldrán 35 mortales carpados seguidos...?


Bueno, aligerando que me enrollo, aquí queda un enlace con el resto de datos para los más inquietos. Pongamos que estamos al otro lado ya.

Uno de los miradores que mejores vistas ofrecen es el H. Dana Bowers, o Vista Point, que además de unas vistas como las de ésta de aquí arriba, permite ver también:

El Blue Star Memorial Highway: un tributo a las fuerzas armadas de los EEUU.

El Lone Sailor Memorial: una estatua en honor de la guardia costera, la marina mercante, y la infantería de marina.

La Compass Rose: o rosa de los vientos, marcando los puntos cardinales.

Si cruzamos la carretera en dirección oeste y nos metemos por los caminos hacia la Golden Gate Recreational Area, ganaremos altura respecto al puente y disfrutaremos (si la niebla lo permite) de vistas como ésta:


Cruzar el puente hacia el norte no nos costará un duro, pero cuando volvamos, nos van a clavar $6.

A este lado del Golden Gate, hay un par de pueblos en el norte de la bahía que pueden merecer la pena para rematar un largo día de visita en la ciudad.

Sausalito, al otro lado de la bahía, por extraño que parezca, goza de un clima mucho más suave que San Francisco. Tras la Segunda Guerra Mundial, se convirtió en un refugio de artistas y bohemios. El paseo marítimo, el ambiente relajado, los restaurantes, las casas flotantes… muy recomendado en varios sitios, puede ser un buen lugar para descansar del día que llevaremos encima.


Tiburón es otro pueblo que veremos enfrente de Sausalito, a 8 millas por carretera bordeando la bahía de Richardson. Desataca por sus restaurantes, sus boutiques y el ritmo cuasi-mediterráneo que se respira en sus calles, mientras al otro lado de la bahía se perfila la silueta de San Francisco. Curioso cuando menos, si queda un rato libre, podemos dar una vuelta también por aquí.

Sí, ansiosos... no me he olvidado, he dejado para el final la isla de Alcatraz a propósito. Y es porque tengo dudas, veo que la visita lleva dos horas y pico, un tiempo que puede valer como el oro. Sin embargo, lo que nos puede salvar es que hay también la posibilidad de hacer la visita nocturna por $33. Sería la carambola perfecta, gastar las horas de luz viendo la ciudad y sumergirnos de noche en la antigua prisión, lo que hará la visita sin duda más acojonante.

Es imprescindible sacar las entradas con mucha antelación aquí: http://www.alcatrazcruises.com/, porque se agotan semanas antes, y la picaresca con las reventas hace que el que no ha sido previsor pague más del doble.

Alcatraz fue prisión federal desde 1934 hasta 1965, y por ella pasaron celebridades como Al Capone, Robert Franklin Stroud (el Hombre Pájaro de Alcatraz), o James “Whitey” Bulger. El penal se enorgullece de que jamás ningún preso logró escapar con vida de entre sus muros, aunque 36 presos participaron en 14 intentos de fuga. Se sabe a ciencia cierta que a seis los cosieron a tiros, y dos de ellos se ahogaron.

Aunque no se reconoce oficialmente fuga alguna, es cierto que hay tres presos que siguen desaparecidos y buscados por el FBI tras su intento en 1962. Seguro que nos explican mucho mejor los hechos allí sobre el terreno, que lo que pueda hacer yo aquí copiando de la wikipedia como un borrego, aunque para los vagos, hay una película sobre el tema: La Fuga de Alcatraz, de Don Siegel protagonizada por el gran Clint. Si no la has visto aún, tienes permiso para cerrar el blog y ponerte a ello.

En este mapa compartido he recogido todos los puntos que han ido apareciendo en la entrada, para tenerlo todo a un golpe de vista:


Ver San Francisco Gorilesco en un mapa más grande

Ahora que estoy terminando la entrada doble, y veo la rajada que me ha salido, me huelo que va a ser complicado intentar ver todo esto en un puñado de horas… la ruta por la ciudad, aparcar, los paseos obligados, volver a subir al coche, Golden Gate, Twin Peaks, Alcatraz, Sausalito y Tiburón, volver por el puente, foto va-foto viene… El GPS va a echar humo y este día vamos a acabar planchados, menos mal que parece que vamos a tener algo de apoyo logístico (eternamente agradecidos de antemano). De momento lo planeamos para un día, pero como llegamos al final del viaje, igual hemos logrado ganarle unas horas al reloj por las planicies de Nuevo México y se las podemos dedicar a esta ciudad.


Y si no, siempre nos quedará la opción de ponernos un pañuelo en la cabeza, pantalones piratas, unas gafas pastilleras y meternos en un bus turístico a disparar a diestro y siniestro con la cámara y saludar a los niños sanfranciscanos. Así seremos más auténticos que nadie, fuck yeah!

lunes, 2 de enero de 2012

SI VAS A IR A SAN FRANCISCO... (PARTE 1)

If you’re going to San Francisco, be sure to wear some flowers in your hair… nos canta Scott McKenzie. Mmmm bueno, flores no sé, pero lo que fijo que llevaremos serán los sombreros texanos llenos de toda la mierda del viaje, y unas ganas terribles de ver el mar después de los últimos 3 o 4 días a través del desierto.

San Francisco será para nosotros el segundo “coast” del coast to coast gorilesco. Tras barajar tropecientos primeros-posibles-avistamientos del Pacífico, parece que la decisión termina siendo ésta. Veremos por primera vez las aguas del gran océano bañando la bahía de esta ciudad.


San Francisco es una ciudad diferente al resto de las norteamericanas. No me voy a poner en plan wikipedia, que esto es un blog, pero así por encima… la fiebre del oro, su localización como puerta al Pacífico, las guerras con su movimiento de trabajadores y soldados musculados (te mola, eh Past?), su relieve, los terremotos e incendios bestiales que ha sufrido y que han obligado a reconstruirla, y la reciente atracción de negocios de nueva generación la han moldeado de una manera distinta a la típica urbe yanqui.


Antes de nada, un par de consejos que veo repetidos en casi todos los sitios. Primero, el clima en San Francisco nos va a servir para quitarnos el calor acumulado al paso por Utah, Arizona, o el Valle de la Muerte. A pesar de tener una latitud muy parecida a la de Valencia, la temperatura media máxima en agosto pasa por poco de 20ºC y las mínimas se quedan en 12-13ºC. Así que chancletas y camisetas sin mangas, pocas. Segundo, parece que San Francisco tiene una de las más altas tasas de mendicidad de USA; vamos a ver, no es Kabul ni Bagdad, pero a determinadas horas hay barrios que es recomendable evitar.


Ahora el tema es: calculamos que tendremos unas 24 horas para ver San Francisco. ¿Qué es imprescindible y qué habrá que dejarse en el tintero? Vamos a ver si ponemos unas cuantas chinchetas por la ciudad.

En primer lugar, y llegando desde el este como vamos a llegar, cruzaremos el Bay Bridge desde Oakland. Este puente se abrió al tráfico en 1936, unos meses antes que el archiconocido Golden Gate, que soporta casi 3 veces menos tráfico que éste. Tiene dos calzadas, una encima de otra, y por las fotos que veo, iremos por la de arriba. Y a mano derecha, si son tan amables de mirar por sus ventanillas, podrán observar la isla de Alcatraz. Dependiendo de la hora, cruzarlo nos costará entre $4 y $6.

Este puente nos deja caer en medio del distrito financiero de San Francisco, presidido por la torre (o pirámide) Transamérica.

Es un edificio de 260m de altura y 42 plantas, terminado en 1972. Para entonces, era uno de los cinco edificios más altos del mundo.


Junto a la torre al otro lado de la calle se encuentra Little Italy. Como su propio nombre indica (para los de la ESO: pequeñ… -bah, que no-), encontraremos este barrio plagado de pizzerías con manteles de cuadros, heladerías, cafeterías, vamos: Italia. La zona destaca por la belleza de muchas de sus fachadas y el cabio de ritmo de vida respecto al del distrito financiero.

Aquí al lado también encontraremos Chinatown, tan pegado que probablemente entraremos sin darnos cuenta y caeremos del guindo al ver farolillos colgados. Chinatown es el barrio chino más antiguo de USA. Fundado por los miles y miles de trabajadores chinos que desembarcaron en el puerto de San Francisco para trabajar en el ferrocarril. Si no venimos a pata desde Little Italy podremos buscar la entrada, por ejemplo, cruzando la puerta del Dragón en la Avenida Grant.


Podemos recorrer esta avenida y la calle paralela por el oeste, Stockton Street, que según lo que leo, te sumerge en el Hong Kong más profundo. Dependiendo de la hora, igual es el momento de parar el culo en alguno de los restaurantes y llenar el buche con un poco de asian cerda food.

Union Square se supone que es el límite por el sur de Chinatown, es una plaza junto a la que se sitúa el área comercial más pijiguay de la ciudad, tiendas de souvenirs, restaurantes… vamos, lo que vendría siendo la típica plaza cosmopolita y llena de folkloreo de la zona centro de cualquier ciudad europea. Como nos queda muy a mano, se le puede echar un vistazo.

A pocas manzanas de aquí tenemos el City Hall, con su cúpula de 90m de alto, una de las más grandes del mundo. Merece la pena, aunque sólo sea para verlo desde la ventanilla del coche. Ésta es una de esas zonas que por lo visto es mejor evitar en horas extrañas.


De camino hacia la costa norte de la ciudad, llegamos al famoso Pier 39, un centro comercial-turístico-parque de atracciones construido sobre un embarcadero. Imagen típica de cientos y cientos de series, películas y videojuegos (la de horas que habremos pasado aquí metidos en el San Andreas).

En el Pier encontraremos tiendas, restaurantes (el mítico Bubba Shrimp), tiovivos gayers en los que podrá subir Mick después de que se haya hecho cacas en el Stratosphere, leones marinos rascándose la panza (estos bichos saben hacer otras cosas?), etc. Caminando hasta el borde del Pier, tendremos Alcatraz a poco más de una milla al norte y el Golden Gate se verá a lo lejos al oeste. Una vueltilla por aquí supongo que puede ser interesante.

Al lado del Pier 39 se encuentra amarrado el USS Pampanito, aunque el nombre suene a cachondeo –que lo suena-, es un submarino de la Segunda Guerra Mundial que salió airoso de varias batallas hundiendo a seis barcos enemigos y trajo de vuelta a casa a 73 náufragos americanos. Dependiendo de cómo vayamos con la hora nos plantearemos la visita a su interior para sentirnos un rato como sardinas en lata. Y ahí a la derecha en la foto, Alcatraz


Tras esto, será hora de callejear un poco para buscar el mítico tramo de Lombard Street. Situado entre Russian Hill y Hide Street, gira ocho veces para salvar el desnivel del 27%. Ojo, si nos da la tontería de recorrerlo, es de único sentido y sólo se puede bajar.


Madre mía, como nos encontremos a David Hasselhoff en un Trans-Am, apago y me voy

Y las Painted Ladies, en el setecientos y pico de Steiner Street. Estas casas de estilo victoriano pintadas de colores ofrecen una de las fotos más típicas de la ciudad.

Esta es una de las zonas en las que como se te vaya el pie con el gas acabas haciendo esto, verás como alguno se calienta y busca el salto... como si lo viera.

Un poco más hacia el Sur, Twin Peaks es una elevación del terreno en el centro geográfico de San Francisco, y parece una parada obligada, ya que con una altura de 900m ofrece las mejores vistas de la ciudad. Además, creo que desde aquí veremos por primera vez el Pacífico; pero no pongo la mano en el fuego, el street view a veces no es tan perfecto…

A los pies de Twin Peaks, unas cuantas manzanas hacia el norte aparece el barrio de Haight – Ashbury, cuna del movimiento Hippie de finales de los 60. Éste es el barrio del que busque ver zumbaos por la calle, tiendas de todo tipo y folklore en cada esquina, aunque nos los recomiendan visitar de día, porque por la noche nadie asegura que lo que vayamos a ver nos guste.

De camino al Golden Gate, podemos pasar por el Palace of Fine Arts (Bellas Artes para los de la ESO), una estructura levantada en 1915 con motivo de la Exposición del Pacífico.

Siiiii, ya vamos… de aquí podemos seguir la costa hacia el oeste por Doyle Drive para cruzar el Golden Gate. El ultraconocido puente, símbolo de la ciudad, con 2,7 Km de largo e inaugurado en 1937.

Antes de enrollarme más con el Golden Gate, creo que éste es un buen sitio para dejar la entrada colgada (jojojo!). Veo que nuestras sufridas conexiones no digieren muy bien las entradas kilométricas, ya me he dado cuenta con la de la lista de coches. Así que continuará en breve…

miércoles, 14 de septiembre de 2011

¿CAMBIAMOS EL ÚLTIMO TRAMO Y PISAMOS L.A.?

Ahora que nos hemos metido en harina a mirar el tema de los aviones, me ha surgido una duda. Y es que parece que todos los vuelos que salen de San Francisco cuestan el doble que los que salen de Los Ángeles. Hasta los internos para volver a Miami.

Por ejemplo, mirad los precios para volar a principios de Diciembre:

San Francisco - Miami: 250€
San Francisco - Orlando: 291€
Los Ángeles - Miami: 102€
Los Ángeles - Orlando: 109€

Por esto creo que deberíamos discutir un cambio en el final de la ruta, terminar en LA en vez de en SF. Os pongo los dos trayectos posibles desde Bishop, que sería el final de la etapa del Death Valley.

Pasaríamos del último tramo de la versión Mk3 ya conocida (627 millas):


A éste nuevo, con final en el aeropuerto internacional de LA. Serían unas 821 millas en total.


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Si optamos por esta última, lo bueno que tiene, además de ahorranos mínimo 150 €, es que entramos por la parte interesante de LA: Hollywood, Santa Mónica, Beverly Hills y Venice Beach, básicamente lo que más merece la pena, destinos que nos habíamos resigando a perder pero que eran interesantes. Por otro lado, recorremos entero el tramo guapo de la CA-1, y cerca de LA se nos va a hacer el culo pepsicola con los pepinos que veremos.



Si nos quedamos con la opción inicial de vuelo desde SF, nos ahorraremos unas 200 millas y la aparición del Pacífico va a ser más mítica, porque lo vamos a avistar entre las montañas desde una mierdecilla de carretera que casi no sale en los mapas. También ganaremos algunas horas, probablemente medio día, porque el tramo será más corto.

Mi opinión es que podemos alargarlo y pisar (aunque sólo sea medio día) Los Ángeles. No sé si supondrá hacer una noche más, lo dudo porque son 300 Km a mayores. Pero con lo que nos ahorramos del vuelo vamos a tener suficiente margen de maniobra para que salga rentable.

Por cierto, en los mapas he metido una visita a Sausalito y Tiburón, un par de pueblos que molan mucho frente a San Francisco. Sausalito es el de las casas flotantes que debe haber salido en todos los Españolesporelmundo-callejerosviajeros... etc del mundo.


Esperamos opiniones, que esto es importante.

martes, 12 de julio de 2011

CUARTO TRAMO: NEVADA Y EL ESTADO DORADO

Vamos llegando al destino, después de que lo que haya pasado en Las Vegas se quede en Las Vegas, volvemos sobre la línea amarilla, ahora ya persiguiendo el aroma del Océano Pacífico.

En este último tramo, en el que fliparemos con los contrastes, esperan unos cuantos lugares de pasada obligatoria: el Death Valley y Badwater Basin, Yosemite, el Sequoia National Forest, Santa Mónica, Santa Cruz, Monterey, las California State Routes (1, 4, 120, hay a puñaos), y San Francisco. Es imposible trazar una ruta más o menos lógica y recta, porque todo está muy desperdigado, de manera que tendremos que dar unas cuantas vueltas (qué lástima) y seguramente dejar algo sin ver. Sin embargo no saldrán más de 1.200 millas en la versión XL del tramo, así que éste nos lo podemos ventilar en 3 o 4 días como mucho, y yendo con calma, que en California nos va a tocar Highway por cojones. Y de las de 6 carriles.


He trazado un borrador pasando por la mayoría de los sitios que puse unas líneas más arriba, y suponiendo que acabamos en SF. Vamos a desarrollarlo un poco que ya sé que esto fomenta el palotismo más que nada:


Ver mapa más grande

Abandonamos Las Vegas en lo que será una etapa muy parecida a ésta de los viajes de Xtremo:http://www.forocoches.com/foro/showthread.php?p=80982776#post80982776


Conduciremos hasta Pahrump por la 160, allí tomamos la Bell Vista Rd – Ash Meadows Rd de Nevada, que cruza a California.

Una vez allí, y seguramente a una temperatura de unos 45ºC, en Death Valley Junction tomamos la espectacular 190.

Caerán fotos desde Zabriskie Point.

A la altura de Furnance Creek nos desviamos hacia el Badwater Basin, una antigua cuenca a ochenta y pico metros por debajo del nivel del mar donde la sal domina el paisaje.

Volvemos por la 190, para que se nos caigan los gayumbos atravesando el Death Valley durante unas cien millas, fundiendo el aire acondicionado del coche. Progresivamente irá desapareciendo el desierto y en Lone Pine dejamos la 190 por la 395 para rodar unas doscientas millas por autopista hacia el norte, hacia Yosemite. Calculo que por aquí puede caer la noche y nos toque buscar motel.

A la altura de Lee Vining tomamos el paso de Tioga en Yosemite, la 120, que permanece cerrado durante el invierno. Momento de disfrutar de otras cien millas acojonantes a través de un paisaje que poco tendrá que ver con el desierto del que aún llevaremos parte encima del coche. Mirad más fotos que quita el hipo.

Abandonamos la 120 para tomar la Big Oak Rd y luego la 41 para enfilar hacia el suroeste en busca de la costa. Los alrededores de la carretera se van poblando poco a poco, y dejamos atrás Fresno. Seguimos por la 41 hasta Lemoore, donde tomamos la 198 durante muchas millas para atravesar el centro de California casi sin curvas hacia el oeste.


Volveremos a meternos en zonas muy poco pobladas. LA 198 muere en una mierdecilla de pueblo que se llama San Lucas, donde continúa con el sugerente nombre de Oasis Rd para atravesar la última cordillera antes del Pacífico. Ya no quedan pueblos grandes, sólo casuchas desperdigadas, aquí vamos a tener que espabilar porque la carretera cambia de nombre varias veces de la CO-LD-G14 o Colon Rd a Mission Rd. Al final aparece una estrecha carretera forestal (asfaltada) que nos ahorra un huevo de Km, porque no hay pasos de esta cordillera en 100 Km a la redonda.

La tomamos, se llama Monterey CO-4004 o US-Forest Route 22S01 y ratonea durante unos 20 Km por un paraje donde no debe haber un alma, atravesando valles y bosques. En algún momento veremos aparecer el Pacífico detrás de alguna loma, y será en ese momento cuando habrá que descorchar el Champán: habremos logrado el Coast to Coast chavales. Empezaremos a descender hasta la Cabrillo Highway, más conocida como la CA-1.

Por aquí rodaremos hacia el norte, dejando el mar a la izquierda, contemplando vistas de esas que no se van a olvidar en la vida.


Cruzaremos el Bixby Bridge.


Bordearemos la Bahía de Monterey y Santa Cruz, ahora si queremos nos podemos acercar al circuito de Laguna Seca que está aquí al lado.

Y seguiremos bordeando la costa por la CA-1 hasta San Francisco, destino de esta propuesta de tramo y final del costa a costa.

Salen unas 880 millas si nos ajustamos a este plan, así que nos va a quedar tiempo para muchas paradas, muchas fotos y muchos bañitos…

Como parece que aquí os dan latigazos por dar opiniones sobre lo que os parecen los tramos ya casi me da risa preguntar si queréis conocer LA. A mí me da un poco igual, la mayoría de opiniones que he leído la dejan como un destino prescindible. Yo sólo iría para ver pepinos por las calles, y hacernos 4 fotos con las pijadas típicas. Si para eso hay que marcarse 400 millas extra, uno se lo piensa, no?

En cualquier caso tenemos que dejar este último fleco un poco flexible, hasta que alguien empiece a moverse con lo de los aviones, y comprobemos cómo va lo de los vuelos internos para volver a Miami, o si compensa volver directamente a España desde California.