6 de agosto ya... hace justo un año que nos subíamos en un taxi con destino a la T4 y nuestro Coast to Coast echaba a rodar. Nos hemos puesto nostálgicos y para celebrar el aniversario, hemos desempolvado algunos archivos que traíamos con nosotros y vamos a responder a una de las preguntas que
más nos ha repetido la gente desde que hemos vuelto. Os contaremos con un poco
de calma la pasta que gastamos en nuestros 9.000 Km de viaje desde Florida hasta California.
Recuerdo que cuando peinamos Google buscando información sobre viajes parecidos
hace año y pico, lo más útil era encontrar a alguien que te contara claramente por cuánto le había salido la broma.
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Por fin, allí estábamos |
Para empezar, vamos a hablar del tema gasolina. Esta previsión la hinchamos
un buen puñado de dólares porque el número de Km totales, los consumos o los precios de la gasolina son gastos que sólo puedes aproximar cuando lo estas planeando todo 6 meses antes. Hay que decir que aunque apuntamos
bastante bien con las millas a mayores que nos iban a salir, con el tema de los galones quemados no acertamos ni de lejos.
El Coast to Coast nos llevó a través de unos 9.100 Km en un Dodge Durango –tamaño Cayenne, Q7- con
un motor de gasolina de 3.600cc y casi 300 cv, con el aire acondicionado a tope hasta que llegamos a Yosemite y que, cargado como iba, pasaba de largo de
las 2,5 toneladas. El cóctel perfecto para fundirse tres sueldos en caldo… y sin
embargo, contra todos nuestros pronósticos, al final gastamos un 25% menos en
combustible de lo que habíamos planeado.
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Florida y California. Un buen puñado de galones de gasolina (y de Tampico) separan estas fotos |
En primer lugar, por el hecho de que el coche no fuera el Chevy Tahoe que nos ofrecían en un principio
(con un motor del que esperábamos consumos de camión). Como podéis leer en la
entrada del día 1, nos hicimos con un Dodge Durango del que sólo podemos contar
maravillas, entre ellas el consumo.
De hecho, costaba (y cuesta) creer lo espartanos que fueron los 6 cilindros del Durango. En las primeras millas por la interestatal 95 en Florida, el ordenador de abordo estabilizó el consumo en torno a 25-26 millas por galón, superando muy de lejos la mejor de nuestras previsiones. (Para echar cálculos rápidos, divide 235 entre el consumo en mpg y tendrás los litros a los 100).
Unos meses antes de salir, habíamos hecho una estimación con el consumo
oficial del Chevy Tahoe (más de 12 l/100) y ya en las costas de California, cuando echamos el cálculo real de
lo gastado, el consumo resultó que se había
quedado en 9 y pico. La tontería de pasar del Tahoe al Durango nos ahorró
unos 300 litros de gasolina.
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En el medio del medio de la Ruta 66 |
Tirando de gasbuddy (tenéis el enlace aquí a la derecha), cada mañana
localizábamos los surtidores más baratos de la etapa, y teniéndolos en cuenta
planeábamos las paradas. Así unas veces estirábamos para llegar al siguiente estado
-donde la gasolina estaba más barata- y otras llenábamos el depósito cuando iba
por la mitad para poder atravesar sin parar zonas con precios desorbitados
(como Death Valley).
A poco que mires, encuentras diferencias de hasta 20 centavos por galón
entre dos gasolineras del mismo pueblo. Así que sacando la tarjeta en el sitio
adecuado, al final del viaje te habrás ahorrado pasta para pagar una cena con
velitas para cuatro gorilas. Y preocuparse por esto no exige ningún esfuerzo
colosal porque en esto también nos llevan siglos de ventaja: las estaciones de
servicio casi siempre anuncian sus precios en unos carteles luminosos con unos
números del tamaño de mi casa, que se ven desde tropecientas millas de
distancia.
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Y si te aburres, echas unos dólares a las tragaperras... |
Otra razón por la que logramos ahorrar un huevo en gasolina fue porque planteamos
al principio del viaje la norma de “el
que la hace, la paga” (relativa a sanciones), lo que nos "ayudó" a llevar en todo momento las velocidades
legales, y por tanto amigables para el bolsillo. Salvo en contadas (y
justificadas) ocasiones, rodamos suave, sin excesos con el acelerador y con el
cuentavueltas rondando la zona eco-friendly. Y eso se notó, porque seguro que
si le buscas las cosquillas a este hierro de Detroit
le sacas los 20 litros a los 100 sin despeinarte.
Para los que lo entienden todo mejor con los números, os dejamos los de
nuestro viaje:
Distancia total: 5.636 millas (5.376 en el Durango y 260 en el
Traverse) = 9.070 Km.
Gasolina total comprada: 212,5 galones = 804 litros
Gasolina total consumida (más el depósito de cortesía gratis): ponle 880 litros
Gasolina total consumida (más el depósito de cortesía gratis): ponle 880 litros
Dinero gastado en gasolina: $761,22 aproximadamente unos 620€. 155€ por
barba.
Consumo medio: 9.67 l/100km = 24,3 mpg
Precio medio de la gasolina durante el Coast to Coast: $3,66/gal = 0,768€/l
Gasolina repostada más barata: 22,4 galones en Tucumcari,
NM a $3,29/gal
Gasolina repostada más cara: 4,7 galones en San
Francisco, CA a $4,219/gal
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